México en la línea de riesgo: cuando informar se vuelve
resistencia
Dia Mundial de la Libertad de Prensa
Periodismo a contraluz
Por Jose Rafael Moya Saavedra
I. El día que se celebra... lo que no se puede ejercer
Cada 3 de mayo se conmemora la
libertad de prensa, una fecha impulsada por la UNESCO como recordatorio del
compromiso de los Estados con el derecho a informar y ser informados.
Se entregan premios.
Se pronuncian discursos.
Se reiteran compromisos.
Pero en países como México, la pregunta es inevitable:
¿Qué se está celebrando realmente?
Porque mientras se habla de libertad, ejercerla puede costar
la vida.
II. La paradoja estructural: derecho garantizado,
ejercicio negado
México no es un país sin normas.
Es un país donde las normas no alcanzan a proteger la realidad.
La Constitución garantiza la libertad de expresión.
Existen mecanismos de protección.
Hay instituciones especializadas.
Y, sin embargo:
- periodistas
asesinados
- comunicadores
desaparecidos
- agresiones
sistemáticas
ARTICLE 19 lo sintetiza con claridad: ejercer el periodismo
en México sigue siendo una actividad de riesgo extremo.
No es una excepción.
Es un patrón.
III. Los datos que incomodan
Las cifras cambian según quién
cuente, pero convergen en lo esencial: el mapa está teñido de violencia.
A nivel global, en 2025
Reporteros Sin Fronteras registró al menos 67 periodistas asesinados en el
mundo, mientras que la Federación Internacional de Periodistas documentó hasta
128 trabajadores de medios muertos en contextos ligados a su labor. En ambos
casos, se trata de asesinatos vinculados con la tarea de informar, no de
muertes aleatorias.
En América Latina y el Caribe,
los recuentos recientes hablan de 18 periodistas asesinados en un solo año,
aproximadamente una cuarta parte del total mundial. Es una región sin guerras
declaradas como las de Medio Oriente, pero con un nivel de riesgo para la
prensa comparable al de los frentes de conflicto.
Y dentro de ese panorama, México se mantiene como el país
más letal de la región.
Con datos acumulados que rebasan:
- más
de 175 periodistas y personas comunicadoras asesinadas desde el año 2000
- al
menos 31 desapariciones
- Cientos
de agresiones anuales
Más allá de las diferencias
metodológicas entre organizaciones, la tendencia es inequívoca: informar en
México implica un riesgo cotidiano.
IV. La violencia no es un accidente: es una forma de
censura
Aquí se encuentra uno de los puntos centrales del análisis.
La red IFEX ha sido contundente:
la violencia contra periodistas es una de las formas más extremas de censura.
No se trata solo de hechos aislados.
Se trata de un mecanismo.
Porque cuando se asesina a un periodista:
- se
elimina una voz
- se
envía un mensaje
- se
delimita lo que puede decirse
Y lo más grave: se instala el miedo como forma de control.
Si México concentra año tras año
los asesinatos de periodistas en la región, no estamos ante "daños
colaterales" de la violencia generalizada, sino ante un modo de
disciplinar lo que se puede contar y lo que debe quedar en la sombra.
V. El Estado: entre omisión y responsabilidad
Frente a este escenario, la pregunta es obligada: ¿dónde
está el Estado?
Las evidencias apuntan a:
- Debilidad
Institucional
- impunidad
persistente
- mecanismos
de protección insuficientes
- uso
de herramientas legales para inhibir la crítica
ARTICLE 19 advierte desde
hace años sobre el uso del derecho penal como instrumento para silenciar a la
prensa: demandas desproporcionadas, figuras penales usadas como castigo,
investigaciones que intimidan más de lo que protegen.
Y desde el plano regional,
IFEX señala que los Estados pueden ser responsables directos o cómplices
del clima de violencia: por acción, cuando participan u ordenan la agresión;
por omisión, cuando dejan que la impunidad haga el trabajo sucio de la censura.
En ese punto el problema deja de ser técnico.
Se vuelve político.
Es ahí donde las organizaciones de la sociedad civil han
puesto nombre y apellido a esta violencia.
VI. Voces de alerta: sociedad civil en guardia
Los datos permiten dimensionar la
violencia, pero no explican por sí solos su lógica. Para ello, resulta
indispensable atender a las lecturas cualitativas de organizaciones
especializadas.
En México, ARTICLE 19 México y
Centroamérica ha documentado más de 175 periodistas y personas comunicadoras
asesinadas entre 2000 y 2025 en posible vínculo con su labor informativa, y
advierte que ejercer el periodismo en el país sigue siendo una actividad de
"riesgo extremo". En un informe reciente sobre barreras informativas,
la organización registra 639 agresiones contra la prensa en un solo año
—incluidos cinco asesinatos—, lo que equivale a un ataque cada 14 horas, y
denuncia que, junto a la violencia física, se expanden el acoso judicial, las
campañas de desprestigio y el uso faccioso de instituciones del Estado para
inhibir la crítica.
A nivel regional, la red IFEX-ALC
ha descrito desde hace varios años una "tendencia creciente" de
violencia contra periodistas, que califica como "una de las formas de
censura más extrema". Advierte además que los mecanismos de protección
estatales han sido insuficientes o ineficaces frente a la impunidad y la
colusión entre actores estatales y criminales, y que en varios países las leyes
y el discurso oficial se utilizan como herramientas para restringir el espacio
cívico y justificar la persecución de voces críticas.
Estas voces de alerta no solo
documentan; también colocan la responsabilidad donde corresponde: en Estados
que, lejos de garantizar la libertad de prensa, conviven con su erosión.
VII. América Latina: un patrón que se repite
México no es un caso aislado.
Forma parte de una tendencia regional.
En América Latina se observan:
- violencia
directa contra periodistas y medios
- criminalización
del periodismo
- Presión
económica sobre las redacciones
- estigmatización
desde el poder
Primero se desacredita a la prensa.
Después se justifica su restricción.
Se le llama "enemiga
del pueblo", "vocera de intereses", "prensa corrupta",
y a partir de ahí se abren las puertas a leyes regresivas, auditorías
selectivas, recortes de publicidad oficial o campañas de odio en redes. México
comparte ese guion con otros países de la región, aunque lo ejecuta con un
nivel de letalidad extremo.
VIII. La nueva disputa: la hegemonía de la información
Pero hay una transformación más profunda.
La libertad de prensa ya no se juega solo en la censura
directa, sino en la visibilidad.
Las plataformas como Google o Meta Platforms han modificado
el ecosistema informativo:
- Priorizan
lo viral
- amplifican
lo polarizante
- diluyen
lo relevante
Así surge una nueva forma de control:
la hegemonía de la información.
Donde la pregunta ya no es solo
quién puede hablar... sino quién logra ser escuchado.
En este entorno, los medios
locales y comunitarios —los que suelen documentar con mayor detalle la
violencia y la corrupción— quedan hundidos en un océano de contenidos. La
censura ya no siempre necesita prohibir: a veces basta con enterrar.
IX. El silencio que no se mide
Existe una censura que no aparece en estadísticas:
- lo
que no se publica
- lo
que se suaviza
- lo
que se omite
No por decisión editorial... sino por supervivencia.
Cuando una redacción decide no
enviar a alguien a cubrir cierta región; cuando un reportero opta por no
firmar; cuando un tema desaparece de la agenda porque "no vale la pena
arriesgarse", ahí también opera la censura.
Ese silencio es una de las formas más eficaces de control.
X. Implicaciones: lo que pierde la sociedad
Cuando un periodista es silenciado:
- no
solo pierde el medio
- Pierde
la sociedad
Porque se debilitan:
- la
rendición de cuentas
- La
Transparencia
- la
posibilidad de entender la realidad
Y entonces la democracia se vuelve frágil.
Una ciudadanía desinformada o mal
informada decide a ciegas, tolera abusos, normaliza la violencia. La agresión
contra la prensa no es un asunto corporativo del gremio: es un problema de
salud democrática.
XI. Cierre: lo que realmente está en juego
Las cifras pueden variar.
Las metodologías pueden discutirse.
Pero hay algo que no cambia: informar sigue siendo peligroso.
Y cuando informar es peligroso,la libertad de prensa deja de ser un derecho garantizado...
y se convierte en resistencia.
Porque cuando una voz es silenciada,no solo se pierde una historia: se pierde una parte de la realidad.
Y cuando una sociedad deja de conocer su propia realidad,lo que está en juego ya no es el periodismo.
Es la democracia misma.
Referencias
- ARTÍCULO
19. Informes sobre asesinatos y agresiones a periodistas en México
2000–2025.
- Reporteros
Sin Fronteras. Clasificación mundial de la libertad de prensa 2025–2026.
- Federación
Internacional de Periodistas. Listas anuales de periodistas y trabajadores
de medios asesinados.
- IFEX
/ IFEX-ALC. Pronunciamientos regionales sobre violencia contra periodistas
en América Latina.
- UNESCO.
Día Mundial de la Libertad de Prensa y documentos sobre libertad de
expresión y democracia.
- CIDH.
Informes de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.